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la gran OMISIÓN

El Evangelio transforma el corazón del ser humano. La Biblia dice que todos somos pecadores; todos hemos “fallado al blanco” apuntándole a ser justos, buenos y santos. Yo soy pecador; “mi santa madre”, mi padre y mis queridos abuelitos también lo fueron. El cura y el pastor de la vecindad y esos líderes a quien usted tanto admira también son pecadores. Hombres y mujeres, niños y ancianos, todos somos pecadores. Todos, absolutamente todos, tenemos necesidad del Evangelio: profesionales, empresarios, obreros, deportistas, artistas, científicos; tiene esa necesidad el privado de libertad como también la tiene el o la notable de la sociedad. ¿Y qué es ese Evangelio? Es la buena noticia de que Dios ofrece sin condiciones otorgarnos gratuitamente perdón y transformación.

Diré algo, de hecho, diré lo mismo acerca de alguien a quien parece hemos perdido, olvidado o desatendido en el mandato de comunicarles el Evangelio, el político. La mayor necesidad de un político, de un funcionario, de un servidor público es conocer a Jesús. Solo el Evangelio tiene la eficacia de transformar el corazón de un político. Retomemos el mandato perdido y compartamos el Evangelio a los políticos. Anunciarles el Evangelio fue mi motivación para presentar el siguiente estudio bíblico a Diputados de casi todos los partidos políticos representados en el Congreso Nacional de la República y a Ministros del Gabinete de la República de Honduras. Jesús en Mateo 28 nos delegó una gran comisión; si excluyéramos de ella a los servidores públicos caeríamos en una gran OMISIÓN.

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Recompensas 201

honra
Cuando Él nos honra, nosotros le damos gloria

Una recompensa para el verdadero discípulo:
El Padre le honrará.

“Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.”
Juan 12:26

¡Qué mejor satisfacción, qué mejor promesa, qué mejor recompensa, que saber que hemos sido aceptados en el servicio al Rey de Reyes y Señor de Señores! Si Él nos honra, ¿qué mayor gozo habrá sino reconocer que toda, absolutamente toda, la gloria es para Él?

Las recompensas para un discípulo de Jesús

He abarcado hasta ahora siete condiciones para el verdadero discipulado, las cuales según Guillermo MacDonald son “claras e inequívocas”, pues son una enseñanza directa a nuestra vida personal. Se trata de lo que la Biblia me dice a mí. Se trata de lo que Jesucristo me condiciona a mí. Soy responsable de atender ese llamado. Debo ser humilde en reconocer Su dirección hacia mí. Entonces, sometiéndome de esa manera al Señorío de Cristo sobre mi vida, es que entiendo que Dios me recompensará. ¡Son Sus promesas!

Si vamos en pos de Cristo:

  • Él nos hará pescadores de hombres. (Mateo. 4:19, Marcos 1:17)
  • Seremos dignos de Él. (Mateo 10:38)
  • Él mismo nos reconocerá como Sus discípulos. (Compare con Lucas 14:27)

Discipulado 107

Sigamos juntos a Jesucristo

7ª Condición: Seguir decididamente a Jesucristo.

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos:
Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo,
tome su cruz
Y SÍGAME.”
Mateo 16:24

¿Cuál fue la principal característica de la vida del Señor Jesucristo? Fue una vida de obediencia a la voluntad de Dios. Fue una vida llena de celo, mansedumbre, bondad, fidelidad y devoción. Los seguidores de Jesucristo debemos mostrar el fruto de nuestra semejanza con Él. Afirmar que “yo soy un discípulo de Jesucristo” debería acompañarse de una auto-evaluación con respecto a cómo Él anduvo (1 Jn 2:6).

En 1 Juan observamos lo que prueba la autenticidad de nuestra relación con Cristo:

  • 2:3-6 La meta de un discípulo es conocer muy bien a su maestro. La prueba de que lo ha logrado es cuánto le obedece e imita.
  • 3:21-22 Lo que pidamos lo recibimos de Él, como resultado de hacer lo que le agrada. Esto reafirma la seguridad de que Dios honra a los discípulos fieles.
  • 3:24 Guardando sus mandamientos evidenciamos nuestra permanencia en Él.
    5:3 Amar a Dios consiste en guardar sus mandamientos.

Si vamos en pos de Cristo:

  • Él nos hará pescadores de hombres. (Mt. 4:19, Mr. 1:17)
  • Seremos dignos de Él. (Mt. 10:38)
  • Seremos Sus discípulos. (Lc. 14:27)

Un seguidor de Jesucristo ha de tener mucho que modelar: paz, seguridad, paciencia, compasión, alegría, satisfacción… ¿Por qué muchas veces no reflejamos esas virtudes, si se supone que Cristo las está forjando en cada uno de sus discípulos? ¿Qué tres cosas prácticas y evidentes podemos o debemos hacer para que nuestros familiares y amigos consideren que vale la pena seguir a Jesús?

Discipulado 106

6ª Condición:  Tomar la cruz.

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, TOME SU CRUZ…” Mateo 16:24 “El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.” Lucas 14:27

Escoger la cruz no se refiere a una dolencia física o a una angustia emocional, puesto que estas cosas son comunes a todos los hombres. Mas bien es un estilo de vida escogido deliberadamente. Es un camino que muchos podrían considerarlo como deshonroso y reprochable. Escoger tomar la cruz, por lo tanto, se trata de soportar diariamente la reacciones de incomprensión que alguien pudiera tener hacia aquel que pretende ser un verdadero discípulo de Jesús. La cruz es el emblema del rechazo y de la intolerancia que los religiosos colocaron sobre el Hijo de Dios. La sociedad que rechaza a Dios posiblemente también colocará ese emblema sobre aquellos que escojan ir en conformidad con los principios bíblicos. Cualquier creyente puede evitar la cruz conformándose a una vida egocéntrica.  En cambio, el discípulo tomará y llevará su cruz, para honrar a su Maestro y para servir a la humanidad.La cultura postmodernista promueve la “tolerancia”.  El cristianismo, en cambio, debe promoverla si la muestra como “paciencia”.  Debemos ser pacientes cuando nos rechazan, y de igual manera debemos ser pacientes cuando alguien no nos acepta.  Llevar la cruz implica perseverancia en medio de la apatía, pero esta perseverancia siempre debe ir acompañada de virtud.  ¿De qué manera podemos llevar la cruz, como muestra de nuestro amor a Cristo, en medio del rechazo o del menosprecio de otros?  ¿Cuáles sería los ejemplos de perseverancia virtuosa que tú seguirías?