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¡Confía! ¡Dios hará algo nuevo en ti y contigo!

Un camino nuevo... en el desierto!
Un camino nuevo… en el desierto!

«Yo, ____________________, puedo confiar en la soberanía de Dios para mi renovación y restauración, pues fui creado para Su gloria, para publicar Su alabanza.»

Tal cita es una síntesis del capítulo 43 de las profecías en Isaías.  Te invito a “escribir” tu propio nombre en la línea punteada, y te propongo que confiemos en Dios para cumplir Su propósito para nuestra vida en el año nuevo y los años por venir, ¡para Su gloria!  Así que, rediseña y ¡confía!

¿Qué hemos vivido hasta ahora?  Pruebas, angustias, fracasos, debilidades y pecados personales, ansiedades, enfermedades, accidentes, malhechores, enemigos y otros pudieron habernos afectado en el plan de Dios para nuestra vida.  Aún el haber alcanzado éxitos, logros y metas sin glorificar a Dios se convirtieron en distracciones de nuestra misión en esta tierra.  Seguimos aquí porque Dios es Dios y Él nos ama. Él seguirá tomando iniciativa en buscarnos (I Juan 4.19) para “algo nuevo” conforme a Su palabra (2 Timoteo 3.14-17).  Así que corrige y ¡confía!

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¿Felices fiestas? ¡Feliz Navidad!

“Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor.” Lucas 2:11

De alguna manera comprendo el por qué, de quienes no han reconocido en el Señor Jesucristo al Único Dios Salvador, se preparan para pasar unas “felices fiestas” en las cuales el Redentor de nuestros pecados no es el centro de la celebración.  El otro extremo, el que me resulta incomprensible, es el de aquellos que parecen empecinados en prohibirnos celebrar el amor de Dios en Cristo durante la Navidad.

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¡Qué gran oportunidad ésta, la de pasar una Feliz Navidad con fe, amor y esperanza!

Siempre que oramos por ustedes, damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues hemos sabido que ustedes confían mucho en Cristo y aman a todos los que forman parte del pueblo de Dios. Ustedes se comportan así porque, desde que oyeron el mensaje verdadero de la buena noticia, saben bien lo que Dios les tiene guardado en el cielo. Esta buena noticia se está anunciando por todo el Imperio Romano, y está dando buenos resultados. Así ocurrió entre ustedes desde el día en que supieron de verdad cuánto los ama Dios. Eso lo aprendieron de labios de Epafras, nuestro querido compañero de trabajo, que tan fielmente les sirve por amor a Jesucristo. Él nos ha traído noticias de ustedes, y nos ha contado cómo el Espíritu Santo les hace amar a los demás. [Colosenses 1:3-8 TLA]

¡Qué gran oportunidad la que tenemos de CRECER en FE!

La confianza en Cristo es una virtud necesaria para expandir nuestra área de influencia.  Esta clase de confianza es una forma de vivir: lo que creemos y transmitimos, lo que somos y compartimos, todo porque Cristo mismo es la esfera dentro de la cual vivimos.

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Elige esperanza, ¡siempre!

Cuando un año es como un día, ilusión.
Cuando un día es como un año, eternidad.

Cuando los años pasan y los días cuentan, decepción.
Cuando los días pasan y los años cuentan, desesperación.

Cada día, tentación.
Cada año, esperanza.

Te deseo un feliz año nuevo, con paz, gozo y bienestar.

Que sean siete bendiciones para tu vida en el 2009

Cuando Jabés nació, su madre le puso ese nombre porque le causó mucho dolor durante el nacimiento. En cierta ocasión, Jabés le rogó a Dios: «Bendíceme y dame un territorio muy grande; ayúdame y líbrame de todo mal y sufrimiento». Dios le concedió su petición, y Jabés llegó a ser más importante que sus hermanos. (1 Crónicas 4:9-10 TLA)

Muchos han anunciado una crisis económica mundial sin precedentes para el 2009. Lo he tomado con seriedad y prudencia para estar preparado. La Palabra nos prepara. En ella encontramos la sabiduría y la inteligencia, la prudencia y la diligencia para que el nuevo año sea uno en el cual honrar a nuestro Supremo Creador y Proveedor. Podemos honrarle sometiéndonos a los principios y adoptando los valores que nos dan la posibilidad de ser de
bendición para muchos.

Escuché sobre un estudio realizado por un experto en Economía. Dice que si de alguna manera lográramos redistribuir equitativamente la riqueza en todo el mundo, dentro de siete años las condiciones volverían a las de la actualidad: Los pobres de hoy volverían a ser pobres, los ricos serían los mismos ricos de hoy. Estoy analizándolo. Ayúdame a analizarlo. No niego que al recordar la historia bíblica de los siete años de vacas flacas y los posteriores siete años de vacas gordas, ese estudio económico me hizo sentido (Génesis cap. 41). Si viene una crisis, seguro también vendrá una solución. La riqueza no desaparece, alguien la lleva a otro lado. El mundo sigue siendo uno de oportunidades. “En época de crisis, mientras unos lloran, otros hacen y venden pañuelos.”

Cuando llegue una crisis, encontremos la oportunidad para generar una nueva realidad. Seamos creativos. Actuemos conforme a la Imagen que representamos. Hablando de los ladrones que despojaron a una persona honrada, el texto bíblico nos recuerda que “siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse” (Proverbios 24.16). ¡Levantémonos! Nuestra confianza para levantarnos con nuevas oportunidades no debe estar ni en las circunstancias ni en la riqueza. Debe estar en Aquel que con la influencia de Su Palabra y el poder de Su Espíritu nos capacita con el carácter y la inteligencia para servir con fuerza a nuestra familia y a nuestros semejantes, sea en tiempo de vacas flacas o sea de vacas gordas.

Llega un año nuevo salpicado de malos augurios, pero que nosotros podemos enfrentar victoriosos. Me impresiona la Biblia cuando dice que “en el barbecho del pobre hay mucho pan; Mas se pierde por falta de juicio” (Proverbios 13.23). No me extrañaría entonces que el estudio del experto en Economía tenga sus posibilidades. Mas yo quiero ser juicioso; prefiero ser creativo; mas sobre todo, prefiero mantener mi confianza en Dios. Si, en el año nuevo podemos escoger ser juiciosos para tener suficiente pan para compartirlo con alguien más.

Que inicies el año nuevo con un fe fortalecida por las muchas promesas en La Palabra de que Dios te bendecirá, te proveerá, te ayudará y te cuidará. No lo inicies con desesperación, con avaricia, con ansiedad, con ingenuidad. Confía en Dios de la misma manera como confió Jabes, y que en el 2009 el Señor te dé todo conforme a tu petición.