El Concilio de Jerusalén (Hechos 15, c. 50 d. C.) fue un acto de inclusión orgánica de gentiles; en cambio, el Concilio de Nicea (325 d. C.) fue una exclusión política e ideológica del pueblo judío. La intervención del emperador Constantino en los asuntos teológicos no obedeció a una búsqueda desinteresada de la verdad bíblica, sino a una urgencia geopolítica.
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El mensaje, inmutable; el mensajero, adaptable
Nuestro mundo es cambiante. La postmodernidad ha estimulado cambios en la manera como se asimilan las ideas y los conceptos. Hoy vivimos en un mundo […]
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