Tener un motivo fresco por el cual adorar a nuestro Padre Celestial.
Nuestro deseo de ser imitadores de Jesucristo.
Por saber pronto la Voluntad de Dios en eso que hemos estado pidiendo y esperando.
Por decidir sabiamente y elegir inteligentemente.
Por humildad para hacer la obra de Dios, no en nuestras fuerzas sino en el poder de Su Espíritu Santo.
Por una sólida victoria sobre las acechanzas del enemigo, y consecuentemente trayendo cada día más y mayor gloria a Dios por el fruto espiritual que podamos llevarle con nuestras vidas.
Soy Miguel Muñoz Valeriano, teólogo, educador y coach. A lo largo de cuatro décadas de trayectoria profesional y vocacional, en las relaciones interinstitucionales, la academia, la diplomacia, el liderazgo social y el servicio humanitario, he procurado promover los valores del Reino de Dios expresados en el Sermón del Monte: justicia, bienestar social y paz.
Después de cinco años de residencia y servicio en Israel, continúo formando y acompañando líderes con una cosmovisión bíblica firme, carácter íntegro y una clara vocación de servicio a su comunidad y al mundo.
Actualmente impulso procesos de formación, mentoría, coaching y consultoría estratégica, especialmente en cultura organizacional, emprendimiento social e innovación educativa. Me interesa convertir conocimientos, talentos e ideas en iniciativas capaces de generar valor y transformación en los ámbitos familiar, educativo, social y cívico.
Creo en el poder transformador de educar para la convivencia, relacionarnos con empatía y dirigir con justicia. Mi llamado es contribuir, con fe, amor y esperanza, al desarrollo de una nueva generación de hombres y mujeres capaces de liderar con carácter, sabiduría, propósito y vocación de servicio.
Me dirijo a ustedes como alguien que valora la paz y la tolerancia. A lo largo de mi vida, he abrazado la idea de que la paz no solo es un estado que se busca, sino también un regalo que se puede recibir y compartir.