En el PODER del Espíritu Santo
Categorías: Teología Sistemática, Teología BíblicaEL ESPÍRITU SANTO:
El Espíritu Santo da a conocer a Jesucristo y lo glorifica; persuade de pecado, de justicia y de juicio a los seres humanos; e imparte nueva vida a aquellos que pone su fe en Jesucristo. Él mora permanentemente en todos los creyentes; y desde el mismo momento en que ocurre el nacimiento espiritual los bautiza para hacerlos miembros del Cuerpo de Cristo; y los sella como garantía de su salvación eterna. El Espíritu Santo da el poder para el crecimiento en santidad. También, según la soberana voluntad de Dios, el Espíritu Santo reparte a cada creyente diferentes dones espirituales para la edificación mutua, y para el servicio cristiano en general. Algunos de los dones del Espíritu Santo no tienen base bíblica para su pertinencia o necesidad en la actualidad, pues cumplieron su propósito durante el período de la fundación y establecimiento de la Iglesia.
Actualización: Wayne Grudem nos amonesta con esta nota en su Doctrina Bíblica (Editorial Vida):
Los cesacionistas y carismáticos se necesitan unos a otros... se puede afirmar que los que se hayan en los campos carismáticos y pentecostal, y los del campo cesacionista (primordialmente cristianos reformados y dispensacionales) se necesitan unos a otros, y que harían mejor en apreciarse más unos a otros. Los primeros tienden a tener una experiencia más práctica en el uso de los dones espirituales, y vitalidad en los cultos, y los cesacionistas bien pudieran aprovechar eso, si están dispuestos a aprender. Por otro lado, los grupos reformados y dispensacionales tradicionalmente han sido muy fuertes en el entendimiento de las enseñanzas de la Biblia. Los grupos carismáticos y pentecostales pudieran aprender mucho de ellos si estuvieran dispuestos a hacerlo. Pero por cierto que no sirve de nada a la iglesia como un todo que ambos lados piensen que no pueden aprender nada del otro, o que no hay beneficio que pudieran obtener al tener comunión con el otro.
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